Flashback: Hoy Michael Smith- en vivo 1993 Change your world

Tiempo de hablar

Hace muchos años tres mujeres conversaban animádamente en la plaza de un pueblo que estaba a las afueras de Londres. Cada una compartía el cambio que había experimentado en su vida al conocer a Jesús.
Estaban tan absortas en la conversación, que no advirtieron que un hombre se había acercado lo suficiente como para poder oír todo lo que hablaban. El caminante notó que aquellas palabras salían del fondo de sus corazones, esas humildes mujeres poseían algo real y sublime que él no tenía y que jamás había experimentado. El impacto de estas palabras fue tal, que nunca pudo olvidarlas.
Por lo cual, un día se propuso, apartarse de sus malas compañías y buscar el tesoro espiritual que estas mujeres poseían.

Kaká: “Solamente Jesús puede darte lo que realmente hace falta”

“No es porque sea rico, célebre, que tengo necesidad de Jesús. Necesito de Jesús porque necesito de Jesús”, Kaká en una entrevista con “Net for God”. La Fraternidad Ecuméncia Internacional: “Net for God”, entidad de la Comunidad del “Chemin Neuf” entrevistó Kaká quien actualmente es el centrocampista en el AC Milan de la Serie A de Italia. De entrada Kaká aclara que la abundancia de bienes nos es comparado con la necesidad que tiene por Jesucristo: “No es porque sea rico, célebre, que tengo necesidad de Jesús. Necesito de Jesús porque necesito de Jesús. Es sólo por eso, porque necesito de Él” y se pregunta: “De lo contrario Dios sería un Dios muy injusto. ¿Por qué el rico no necesitaría de Él y el pobre sí? ¿Por qué el blanco no necesitaría de Él y el negro no?”. El centrocampista afirma que a pesar de la fama él intenta hacerlo de la mejor manera posible su relación cotidiana con Dios: “Hago todo lo que puedo hacer. Yo planto, riego y el fruto viene de Él”. No obstante se encuentra confiado y tranquilo: “Debo hacer lo que me incumbe hacer. De esta manera si gano o pierdo, eso ya no me pertenece”.

Más que una Cruz

La Cruz Roja es una de las instituciones, a nivel mundial conocida por su papel humanitario y goza de un respeto internacional en toda circunstancia. Sir Arthur Conan Doyle, un famoso escritor, relata la historia de un pequeño destacamento de tropas británicas, en tiempo de guerra de los Boers, se vieron sorprendidas por una fuerza enemiga abrumadora. Uno de ellos, un cabo de la infantería montada de Ceilán, se dio cuenta de que no tenía otro recurso que ponerse de inmediato bajo la protección de una bandera de la Cruz Roja si querían sobrevivir. Todo lo que tenían era un lienzo de ropa blanca, pero no tenían pintura roja. Así que usaron la sangre que brotaba de las heridas de los soldados más graves, para pintar  una cruz sobre el paño blanco. Sus atacantes respetaron la simbólica bandera y los heridos británicos fueron puestos a buen resguardo.
Diariamente libramos batallas, unas más fuertes que otras, pero sin importar cuán fuerte sea nuestro enemigo o si estamos heridos gravemente, siempre podemos correr a escondernos detrás de la Cruz de Cristo, su sangre nunca perderá el poder que tiene para guardarnos de nuestros enemigos y, además, tiene el poder para limpiarnos de nuestra maldad.